Acaso sea esta la fecha en la que los fantasmas del pasado y del futuro más se pasean por mi casa, haciendo y deshaciendo, por puro antojo nomás. Ya bastante me acosaron ése año, de modo que les avisé que les quedaba tan sólo un día más. Siempre se habían portado bien conmigo, hasta ése año. Pensé que iba a escribir algo alegre, pero no. Tampoco se si estoy triste, pero de alguna manera las palabras me saben un tanto amargas... será que los fantasmitas estos han hecho bien su trabajo.
Mucho me hecharon en cara ése año; por cosas que hice y por cosas que dejé de hacer. Y tanto más me han perturbado, preguntando por lo que iba a hacer... cuántas noches me he encontrado, sólo e indefenso, sin saber qué contestarles. Cuántos días he comenzado sabiendo que no llegaría a ningún lado. Cuántas tardes he llorado, sabiendo que la noche llegaría, impecablemente injusta, sin piedad para mis penas de cartón.
Y así fue que se me pasó un año, ocupado en ser infeliz.
Nunca se lo dije a nadie pero, bien adentro mío, sueño con ser el mejor en todo lo que hago. De modo que ése año dejé que la tristeza me invadiera, identificándome con todo dolor, cualquier dolor, alzando toda bandera que sufriera, viviendo toda injusticia, sintiendo todo vacío... pensando que, así, mis ojos se secarían de lágrimas. Pero la tristeza es el motor de los infelices. Y me condujo a lugares antes desconocidos que, supongo, era necesario saber que existen.
Hoy me digo: para hacerse hombre, uno debe sufrir. Aquéllos que no sufren, aquéllos que no lloran, aquéllos que se hacen de piedra, no son hombres; son cobardes. Requiere de mucho coraje el poder sufrir, porque es fácil entrar, pero muy difícil es salir.
Supongo que, cuando mire hacia atrás, podré apreciar ése año como uno especial. Hasta quizá me ría de él. Entenderé que, sin él, no podría nunca haber sido feliz. Algo así como "sólo al perder el Norte, uno encuentra su camino". Deseo que así sea.
Ése año del que hablo, es éste que hoy termina. No sé si con él terminará mi tristeza, pero quiero que su fruto sea la alegría. Que todos los males del mundo, propios y ajenos, se pudran en su agonía. Que toda voz apagada vea la luz del día. Que todo llanto enjaulado venza a la tiranía. Y que este corazón solitario encuentre su compañía.
Que todos vivamos un año de paz y felicidad.
PD: Quiero hacer uso de dos frases importantes, de dos personas importantes. Mi Papá siempre dice que el hombre es dueño de su silencio y esclavo de sus palabras; Saulito me dijo una vez que las cosas hay que hablarlas, para no olvidarlas.
No quiero olvidar a mi tristeza, porque ella me liberará.
Todas las cosas buenas eventualmente terminan
8 years ago